La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, conoció de un asunto que tuvo su origen en una demanda presentada por una persona que reclamó de su empresa empleadora el otorgamiento de una indemnización por concepto de daño moral, pues cesó la relación laboral, previa liquidación, al estimar que aquélla alteraba y amenazaba la integridad física y moral de los empleados y directivos que se adscribían como miembros de una comunidad religiosa, por el hecho de exhibir un tatuaje de una cruz esvástica o suástica, que se le había sugerido borrar o cubrir al trabajador.