La Ley de Amparo publicada el dos de abril de 2013, hizo patente que la labor del Poder Judicial de la Federación se distingue por promover el efectivo acceso a la justicia y el consecuente fortalecimiento del Estado de Derecho en nuestro país, manifiestos en la defensa del interés público y la protección de las personas de abusos o excesos en que las autoridades puedan incurrir en el ejercicio de sus encargos.